La tradición y la historia de una firma líder se proyectan en la modernidad de una empresa que nació en 1925 como almacén de suministro de metales no férricos y aceros para la industria bajo el nombre “Gallego y Vilar SRC”. De 1950 data la fundación de “Hijos de Lucio Gallego Huerta”, almacén de sanitario y azulejos (procedentes de la antigua fábrica de azulejos de la familia). En 1964 y de la fusión de las dos firmas, firmemente enraizadas en el sector industrial y en la tradición cerámica valenciana, surge el embrión de lo que hoy en día es un grupo líder.
En la década de los 70 se inicia el ciclo de expansión de Gallego Vilar S.A fuera de la Comunidad Valenciana. El crecimiento arranca con la construcción de los almacenes de Murcia y Albacete. A finales de esta década, en 1969, Gallego Vilar S.A abre nuevos caminos en su aventura empresarial con la creación de Anodizados de Levante, una firma filial dedicada al tratamiento del aluminio ofreciendo así un servicio integral a sus clientes.
El crecimiento de Gallego Vilar ha sido ininterrumpido desde entonces y su decidida expansión se ha convertido en una máxima de sus responsables. A partir de 1985 Gallego Vilar experimenta un crecimiento cualitativo con la ampliación de capital de 500 millones de pesetas de la época para afrontar la implantación de sedes y almacenes en Granada y Barcelona. Hoy en día Gallego Vilar está presente con almacenes propios también en Madrid y Sevilla y se está estudiando un nuevo plan de expansión. La última etapa histórica de Gallego Vilar arranca en 2001 y llega hasta nuestros días. De ese año data la creación del Holding Gallego Vilar S.A. integrado por la empresa matriz y sus filiales Gallego Vilar Metales S.L, Gallego Vilar Construcción S.L y Anodizados de Levante S.A. La creación de sinergias empresariales y el redimensionamiento de sus actividades comerciales propiciaron esta nueva estructura con la que se dota el Grupo Gallego Vilar y bajo la cual espera seguir sirviendo a sus clientes ahora y en el futuro.

